EL PODER Y LA VIOLENCIA EN LOS NIÑOS PERDIDOS. LAILA RIPOLL
Con esta obra, Laila Ripoll nos cuenta la historia de cuatro
niños huérfanos: Lázaro,Tuso, el Cucachilla y Marqués, que se encuentran
escondidos en un desván de un orfanato tras la Guerra Civil, durante los años
de posguerra.
El tema principal que trata la autora es la situación de
estos niños huérfanos de padres republicanos, la privación de la libertad, la
violencia física y psicológica, las pésimas condiciones en las que han vivido
estos niños, etc.
Poder
El poder lo vemos reflejado en el propio sistema dictatorial
franquista que suprime la libertad de la sociedad e impone todo lo que le place.
Se ve a los cuatro niños en el desván maltratados por una monja, símbolo clave.
“Sor: (Con voz
cavernosa y aterradora, utilizando el cazamariposas por sorpresa cada vez que
lo considera oportunidad). Sé que estáis ahí. Os puedo oler. Oigo vuestra
respiración, el poder de vuestra repugnante sangre por las venas. Os siento
culebrear por el fango. No tengo prisa. Tarde o temprano os tendréis que mover
y yo tengo mucha paciencia. Sois la bancarrota de la castidad. Sois la manzana
podrida y licenciosa que, si la dejamos, emponzoñará a nuestra esperanzadora
juventud. Sois la hez de este mundo y del otro. Piojosos. ¡Judíos! Habéis
heredado de vuestros progenitores los
siete pecados capitales. Y en las llamas del infierno os habéis de condenar.
Ja. Y ¿qué es el infierno? Pues el infierno: una sima hondísima llena de llamas
y, en ellas, están los demonios y condenados revolviéndose y entrechocándose en horrible revoltijo, como
los garbanzos del cocido hirviendo en la olla […]”.
Violencia
Aprovechando la cita anterior, podemos ver que la violencia
se encuentra presente a lo largo de la obra, especialmente en boca de la monja,
que le desea todo lo peor a estos pobres niños que sueñan con salir de toda
esta situación.
“Cuca: Jo, yo me
quiero ir de aquí.
Lázaro: No podemos. Ya
sabes que no podemos.
Cuca: Pero yo me
quiero iiiiir.
Marqués: Y todos, pero
no podemos, así que cállate”.

Como bien dices, Cristina, la violencia sobre todo se ve en la ejercida por parte de la monja sobre los niños, pero entre los niños también hay algo de violencia aunque sea mientras juegan (acuérdate de los pellizcos que se dan unos a otros o incluso los golpes, insultos o peleas por la comida). Este tipo de violencia física también se hace palpable en la muerte de la Sor cuando Tuso tras colocar una cuerda en las escaleras, ésta cae falleciendo en el acto. La violencia también la podemos ver en los cánticos que realizan Marqués y Lázaro y en las voces, ruidos, caos que escuchan ¿no crees?
ResponderEliminarEstá claro, que el máximo poder se representa en la obra bajo la máscara del franquismo, pero yo también se podría ver el poder de la Iglesia (representado por la Sor) sobre los "fieles" (niños) e incluso entre los niños existe un poder del más fuerte vs. al más débil (en este caso Cucachica, el más pequeño), y los más débiles (los cuatro niños) vs a la más fuerte (la monja).
Hay muchos elementos analizables en la obra desde la perspectiva del poder y de la violencia, según la imaginación de cada cual, así que demos vuelo libre a nuestros pensamientos e ideas, al igual que hacía Tuso con sus recuerdos y vivencias traumáticas. Abramos esa puerta.
Por cierto, muy interesante el vídeo y los testimonios de las personas que sufrieron lo mismo que estos "niños perdidos". Sería muy buen tema de debate en un futuro no muy lejano.