miércoles, 25 de junio de 2014

EL PODER Y LA VIOLENCIA EN LOS NIÑOS PERDIDOS. LAILA RIPOLL.

EL PODER Y LA VIOLENCIA EN LOS NIÑOS PERDIDOS. LAILA RIPOLL

Con esta obra, Laila Ripoll nos cuenta la historia de cuatro niños huérfanos: Lázaro,Tuso, el Cucachilla y Marqués, que se encuentran escondidos en un desván de un orfanato tras la Guerra Civil, durante los años de posguerra.
El tema principal que trata la autora es la situación de estos niños huérfanos de padres republicanos, la privación de la libertad, la violencia física y psicológica, las pésimas condiciones en las que han vivido estos niños, etc.



Poder
El poder lo vemos reflejado en el propio sistema dictatorial franquista que suprime la libertad de la sociedad e impone todo lo que le place. Se ve a los cuatro niños en el desván maltratados por una monja, símbolo clave.
“Sor: (Con voz cavernosa y aterradora, utilizando el cazamariposas por sorpresa cada vez que lo considera oportunidad). Sé que estáis ahí. Os puedo oler. Oigo vuestra respiración, el poder de vuestra repugnante sangre por las venas. Os siento culebrear por el fango. No tengo prisa. Tarde o temprano os tendréis que mover y yo tengo mucha paciencia. Sois la bancarrota de la castidad. Sois la manzana podrida y licenciosa que, si la dejamos, emponzoñará a nuestra esperanzadora juventud. Sois la hez de este mundo y del otro. Piojosos. ¡Judíos! Habéis heredado de vuestros  progenitores los siete pecados capitales. Y en las llamas del infierno os habéis de condenar. Ja. Y ¿qué es el infierno? Pues el infierno: una sima hondísima llena de llamas y, en ellas, están los demonios y condenados revolviéndose  y entrechocándose en horrible revoltijo, como los garbanzos del cocido hirviendo en la olla […]”.
Violencia
Aprovechando la cita anterior, podemos ver que la violencia se encuentra presente a lo largo de la obra, especialmente en boca de la monja, que le desea todo lo peor a estos pobres niños que sueñan con salir de toda esta situación.
“Cuca: Jo, yo me quiero ir de aquí.
Lázaro: No podemos. Ya sabes que no podemos.
Cuca: Pero yo me quiero iiiiir.
Marqués: Y todos, pero no podemos, así que cállate”.


EL PODER Y LA VIOLENCIA EN LA PAZ PERPETUA. JUAN MAYORGA.

EL PODER Y LA VIOLENCIA EN LA PAZ PERPETUA. JUAN MAYORGA.
Juan Mayorga, autor de esta obra, obtuvo el último Premio Nacional de Teatro en Madrid. Este drama de perros que representan la humanidad refleja muy bien el tema que trata en toda la obra, principalmente el terrorismo y la superioridad de los organismos que nos gobiernan y deciden lo que debemos hacer y lo que no, nos manipulan como títeres.
Poder
Lo que pretende Juan Mayorga con esta obra es mostrar al espectador el poder que tienen los organismos sobre los ciudadanos y para ello utiliza la figura de los perros, demostrando el poder que tiene el humano sobre ellos y cómo actúan los perros al ser reprimidos.
Podemos observar que Enmanuel, utiliza más el diálogo y la razón.
“Enmanuel: Prefiero pasar inmediatamente al diálogo”.
Odín, se encuentra en medio entre lo que él piensa y lo que la sociedad le impone.
“Odín: Escúchame con tu 30% de rottweiler: dos seremos convertidos en salchichas. ¿O crees que van a dejarnos salir a contar por ahí lo que hemos visto? Dígaselo, Casius: solo sobrevivirá el que gane el collar. El que pierde, muere, Espartaco. ¿No es verdad, maestro Casius?”
Y John- John está totalmente impuesto a lo que la sociedad le dicta, y se muestra más violento.
“John-John: ¿Se trata de una apuesta? No sé si ese hombre es bueno malo. Si hago como que es malo y es malo, salvo a un montón de buenos. Si hago como que es malo y es bueno, salvo a un bueno. Si hago como que es bueno y es malo, reviento a un montón de buenos”.
Juan Mayorga hace una crítica también a cómo se utiliza la religión y la iglesia para favorecer a estos organismos y convencer a la sociedad de lo que se debe hacer y lo que no.


Violencia
Lo que desencadena realmente el tema de la violencia es el terrorismo. Vemos esta violencia en el momento en el que los perros comienzan a pelear por el collar blanco K7 que Casius les propone, y esto es lo que genera el enfrentamiento en la propia sociedad.

“Se lanza sobre Enmanuel. Pero, para sorpresa de John-John, Enmanuel contraataca como buen luchador. Pelean. John- John se está imponiendo”.

ELPODER Y LA VIOLENCIA EN BODAS DE SANGRE

La vida de Federico García Lorca estuvo marcada por la violencia y la muerte, y esta omnipresencia queda reflejada en sus obras de forma violenta (rayertas, peleas, asesinatos, suicidios…). En “Bodas de Sangre” vemos la inminente fatalidad de su desenlace, lo que da lugar a este final trágico, en el que Leonardo huye con la Novia. El Novio sale en busca de ellos y se produce la muerte de los dos personajes masculinos.
El poder
El poder en “Bodas de sangre” lo vemos reflejado en la sociedad patriarcal en la que viven los personajes, una sociedad marcada por la voz del padre. Las mujeres (sobre todo las hijas) apenas tienen poder de decisión.
Podemos ver cómo la Novia está condicionada totalmente a la opinión de su padre y no puede, ni siquiera, elegir a su marido.
Nos encontramos, por lo tanto, ante una sociedad machista.
El poder del amor es el que desencadena prácticamente toda la obra, un amor que lo vence todo y no teme ni a la propia muerte, que se adueña del cuerpo y la razón de la pasión amorosa.

Novia: “Yo no quería. ¡Tu hijo era mi fin y yo no lo he engañado, pero el
brazo del otro me arrastró como un golpe de mar, como la cabezada de un mulo, y me
hubiera arrastrado siempre, siempre, siempre, siempre[…]”.

La violencia
En primer lugar, hay que tener en cuenta que esta obra de Lorca está inspirada en el crimen de Níjar de 1928.  Toma lugar en esa misma época en la Andalucía rural.
A lo largo de la obra, podemos ver la violencia marcada por el cuchillo o la navaja, que desencadenan en sangre. El propio título de la obra refleja, en gran parte, esta violencia. A mi parecer los elementos que componen el título forman una antítesis. El término “Boda” está cargado de connotaciones puras, positivas, limpias; mientras que “Sangre” ya marca lo contrario, el dolor, la suciedad, la impureza…
Ya al principio de la obra vemos cómo la Madre presiente que una tragedia va a suceder muy pronto.
“Ha llegado otra vez la hora de la sangre”


El cuchillo o la navaja, por lo tanto, marcan el hito violento y crean un ambiente temerario en el espectador. 

lunes, 19 de mayo de 2014

SIMBOLOGÍA EN BODAS DE SANGRE. FEDERICO GARCÍA LORCA.

Gran parte de la producción de Lorca se caracteriza por la aparición de una gran multitud de símbolos, debido a su gusto por los elementos tradicionales. Se refieren frecuentemente a la muerte, aunque dependiendo del contexto pueden variar.

En “Bodas de Sangre”, los símbolos más destacados son la luna, el agua, el caballo y el cuchillo.

La luna, además de referirse a la muerte, se nos presenta como el erotismo, la fecundidad, la esterilidad, la belleza, el principio femenino frente al sol, receptora de la vida… En “Bodas de sangre” representa el ciclo de la vida, y aparece, incluso, como un propio personaje. La vemos reflejada en los siguientes versos:

“Cisne redondo en el río,
ojo de las catedrales,
alba fingida en las hojas
soy; ¡no podrán escaparse!
¿Quién se oculta? ¿Quién solloza
por la maleza del valle?
La luna deja un cuchillo abandonado en el aire,
que siendo acecho de plomo
quiere ser dolor de sangre.
¡Dejadme entrar! ¡Vengo helada
por paredes y cristales!
¡Abrid tejados y pechos
donde pueda calentarme!”


El cuchillo, probablemente, sea el símbolo más representativo de la obra (incluso aparece nombrado por la luna, como vemos en el extracto anterior).  Su valor dominante es la muerte y este instrumento conduce siempre a la tragedia. Lo vemos reflejado al principio de la obra, en los siguientes versos:

“MADRE: Hijo, el almuerzo.
NOVIO: Déjelo. Comeré uvas. Deme la navaja.
MADRE: ¿Para qué?
NOVIO: (Riendo) Para cortarlas.
MADRE: (Entre dientes y buscándola.) La navaja,
la navaja…Malditas sean todas y el bribón que las inventó."

Como podemos ver, la navaja provoca en la MADRE cierto temor y odio, puesto que, más adelante, este instrumento dará muerte a su marido y a su hijo mayor.

“MADRE: Aquí. Aquí quiero estar. Y tranquila. Ya todos están muertos. A medianoche dormiré, dormiré sin que ya me aterren la escopeta o el cuchillo…”

El caballo aparece como símbolo de la muerte, aunque también representa la vida y el erotismo masculino. En la obra, aparece en numerosas ocasiones, asociado siempre a Leonardo, ya que le sirve como transporte en su huida con la Novia.

Podemos contemplar este símbolo en los siguientes versos:

“SUEGRA: Nana, niño, nana
del caballo grande
que no quiso el agua.
El agua era negra
dentro de las ramas.
Cuando llega al puente
se detiene y canta.
¿Quién dirá, mi niño,
lo que tiene el agua
con su larga cola
por su verde sala?”



Por último el agua como símbolo de vitalidad cuando fluye y de muerte cuando se estanca.
“La sangre corría

más fuerte que el agua”.


JORNADA V. SATANISMO DE DON ÁLVARO.

La jornada quinta está representada en el convento de los Ángeles y sus alrededores y es la jornada en la que se desvela el final de la historia. Don Álvaro se retira a este convento (como hizo Leonor) para alejarse de todos los problemas del pasado y se esconde bajo la identidad de “Padre Rafael”. Es descubierto por Don Alfonso, el otro hermano de Leonor, quien le pide una compensación por todo el daño que ha causado a su familia.

“Basta, que está dicho todo.
De mi hermano y de mi padre
me está pidiendo venganza
en altas voces la sangre”.

Uno de sus elementos más importantes que la constituye es el que el propio título indica: el satanismo. Lo diabólico y lo infernal está muy presente en los personajes, puesto que todos los males se atribuyen al diablo y al infierno. Este rasgo satánico lo podemos ver a lo largo de la jornada en intervenciones como la del HERMANO MELITÓN, cuando ve que todos se marchan y Don Álvaro le responde que va al infierno:

“¡Al infierno!...¡Buen viaje!
También que era del infierno,
dijo, para mi gobierno,
aquel nuevo personaje”.



Ligado a este satanismo encontramos personajes violentos y abruptos como Don Alfonso, que parece el propio diablo encarnado y se muestra con tales rasgos cuando entra en el convento y conversa con Don Álvaro:

“¿Dejaros?...¿Quién?¿Yo dejaros
sin ver vuestra sangre impura
vestida por esta espada
que arde en mi mano desnuda?
Pues esta celda, el desierto,
ese sayo, esa capucha,
ni a un vil hipócrita guardan
ni a un cobarde infame escudan”.

Casi al final de la conversación, DON ÁLVARO alude a DON ALFONSO, identificándolo ya prácticamente como un demonio, con estas palabras:

“Hombre, fantasma o demonio
que ha tomado humana carne
para hundirme en los infiernos,
para perderme…¿qué sabes?...”

Ya cuando el HERMANO MELITÓN acude en busca de Don Álvaro para avisarle de que tiene visita, le advierte con estas palabras:

“Padre, aquí os busca un matón”

Podemos ver otro símbolo satánico en la unión de palabras como “heces” y “cáliz”, en versos pronunciados por DON ÁLVARO:

“Ahora tienes que escucharme,
que has de apurar, ¡vive el cielo!,
hasta las heces el cáliz”.

Por último, la escena termina con el suicidio de Don Álvaro tras la muerte de Don Alfonso y Doña Leonor. La imagen más satánica de todas, a mi parecer, es esta del final, cuando Don Álvaro se tira por un acantilado (asociado al infierno):

“¡Infierno, abre tu boca y trágame!¡Húndase
el cielo, perezca la raza humana; exterminio, destrucción…!

(Sube a lo más alto del monte y se precipita)”.


lunes, 12 de mayo de 2014

DON CARLOS AVERIGUA LA VERDADERA IDENTIDAD DE DON FADRIQUE (DON ÁLVARO)




Cuando Don Álvaro se encuentra agonizando tras la batalla en Italia, herido y casi a punto de morir, de repente escucha las menciones de “Santiago” y “Calatrava” en boca de Don Carlos, pero a la que teme especialmente es a la última. Al escuchar su nombre, comienza a temblar, lo que produce una sospecha en Don Carlos que lleva a que Don Álvaro le pida que coja de su bolsillo una llave y que abra la caja que se encuentra en su maleta y que queme los papeles sin abrirlos cuando este muera.

“Don Álvaro: Es esa. (Saca DON CARLOS la llave.)
Con ella abrid, yo os lo ruego,
a solas y sin testigos,
una caja que en el centro
hallaréis de mi maleta.
En ella, con sobre y sello,
un legajo hay de papeles;
custodiarlos con esmero,
y al momento que yo expire
los daréis, amigo, al fuego”

Don Carlos, lleno de sospecha e intriga, decide no hacer caso a lo que Don Álvaro le ha pedido y registra sus pertenencias, por lo que encuentra en la caja una foto de Doña Leonor, su hermana. En ese momento lo descubre todo y lo que desea es darle muerte él mismo a Don Álvaro, como modo de venganza.

“¡Cielos!...No…, no me engañé:
Esta es mi hermana Leonor…
¿Para qué prueba mayor?

Con la más clara encontré”. 


MONÓLOGO DE DON ÁLVARO JORNADA III. “DON ÁLVARO O LA FUERZA DEL SINO”

El espacio en el que se encuentra Don Álvaro cuando hace este monólogo es Italia, Veletri y sus alrededores. Con este soliloquio lo que pretende es transmitirnos la idea de que la percepción que tenga cada persona de la vida depende de las circunstancias en las que haya nacido. Para él, la vida es un sufrimiento y una carga, su vida se le hace eterna y no es capaz de ver en ella nada positivo, mientras que la persona que haya nacido en buenas condiciones, tendrá una vida plena llena de buenas experiencias, por lo que vivirá una vida corta y fugaz. En resumidas cuentas, Don Álvaro lo que pretende transmitir es que desde el momento en que nacemos, nuestro destino está escrito y no podemos cambiarlo. Podemos ver su sentimiento de desventura reflejado en estos versos, en los que se lamenta de haber nacido bajo tales circunstancias:

“¡Qué carga tan insufrible
es el ambiente vital
para el mezquino mortal
que nace en sino terrible!”

En estos versos, también podemos ver la idea de que el destino ya está escrito desde que nacemos y que, como ya he dicho al principio, para la persona que nazca en buenas circunstancias la vida será gozosa:

“Parece sí, que a medida
que es más dura y más amarga,
más extiende, más alarga
el destino nuestra vida.
si nos está concedida
solo para padecer,
y debe muy breve ser
la del feliz, como en pena
de que su objeto no llena,
¡terrible cosa es nacer!”

Posteriormente, Don Álvaro hace una reflexión sobre su pasado aludiendo a un solo día en el que se consideró dichoso:

“Si aquel día de placer
(que uno solo he disfrutado),
fortuna hubiese fijado,
¡cuán pronto muerte precoz
con su guadaña feroz
mi cuello hubiera segado!”

Y de la misma forma alude a la ciudad en la que lo fue (Sevilla) y que tanto le atormenta en el presente, ya que fue donde vivió su gran amor hacia Doña Leonor y cometió la tragedia de matar a su padre:

“¡¡Sevilla!! ¡¡Guadalquivir!!
¡Cuán atormentáis mi mente!...
¡Noche en que vi de repente


mis breves dichas huir!”


Bienvenido

Querido lector:


Soy Cristina, estudiante de Doble Grado en Estudios Franceses y Filología hispánica y he creado este blog para mi asignatura de "Los géneros de la literatura española: el teatro", con el fin de comentar los aspectos fundamentales de las obras de teatro y los autores más importantes de nuestra literatura. Muchas gracias y espero que sea de su agrado.