Gran parte de la producción de Lorca se caracteriza
por la aparición de una gran multitud de símbolos, debido a su gusto por los
elementos tradicionales. Se refieren frecuentemente a la muerte, aunque
dependiendo del contexto pueden variar.
En “Bodas de Sangre”, los símbolos más destacados
son la luna, el agua, el caballo y el cuchillo.
La luna, además de referirse a la muerte, se nos
presenta como el erotismo, la fecundidad, la esterilidad, la belleza, el
principio femenino frente al sol, receptora de la vida… En “Bodas de sangre”
representa el ciclo de la vida, y aparece, incluso, como un propio personaje. La
vemos reflejada en los siguientes versos:
“Cisne
redondo en el río,
ojo de las
catedrales,
alba
fingida en las hojas
soy; ¡no podrán
escaparse!
¿Quién se
oculta? ¿Quién solloza
por la
maleza del valle?
La luna
deja un cuchillo abandonado en el aire,
que siendo
acecho de plomo
quiere ser
dolor de sangre.
¡Dejadme
entrar! ¡Vengo helada
por paredes
y cristales!
¡Abrid
tejados y pechos
donde pueda
calentarme!”
El cuchillo, probablemente, sea el símbolo más
representativo de la obra (incluso aparece nombrado por la luna, como vemos en
el extracto anterior). Su valor
dominante es la muerte y este instrumento conduce siempre a la tragedia. Lo
vemos reflejado al principio de la obra, en los siguientes versos:
“MADRE:
Hijo, el almuerzo.
NOVIO:
Déjelo. Comeré uvas. Deme la navaja.
MADRE:
¿Para qué?
NOVIO:
(Riendo) Para cortarlas.
MADRE:
(Entre dientes y buscándola.) La navaja,
la navaja…Malditas
sean todas y el bribón que las inventó."
Como podemos ver, la navaja provoca en la MADRE
cierto temor y odio, puesto que, más adelante, este instrumento dará muerte a
su marido y a su hijo mayor.
“MADRE: Aquí.
Aquí quiero estar. Y tranquila. Ya todos están muertos. A medianoche dormiré,
dormiré sin que ya me aterren la escopeta o el cuchillo…”
El caballo aparece como símbolo de la muerte, aunque
también representa la vida y el erotismo masculino. En la obra, aparece en numerosas
ocasiones, asociado siempre a Leonardo, ya que le sirve como transporte en su
huida con la Novia.
Podemos contemplar este símbolo en los siguientes
versos:
“SUEGRA:
Nana, niño, nana
del caballo
grande
que no
quiso el agua.
El agua era
negra
dentro de
las ramas.
Cuando
llega al puente
se detiene
y canta.
¿Quién
dirá, mi niño,
lo que
tiene el agua
con su
larga cola
por su
verde sala?”
Por último el agua
como símbolo de vitalidad cuando fluye y de muerte cuando se estanca.
“La sangre corría
más fuerte que el agua”.



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